diumenge, 28 de novembre del 2010

LA ESPINA

Esa parte que aún pertenece a vosotros

sin escudos –ya.

Como recorrer hasta el oasis y creer el fin

se permite el lujo de contemplar lo avanzado.

El frío se impregna pues la bufanda

se enterró debajo de la arena al despertar.

Luego crece el girasol – de una bombilla en la maceta.

Y quizás un paso más allá

sonría o se duerma.

Loco o no desespera

y el viento cubre las huellas.

¿Ha de existir en el cuerpo la esperanza,

o ha de arrancarla con contundencia?

Solapa el fragmento deshecho,

esa parte que aún yace pálido y roto.

.

Miquel Gonzàlez

dissabte, 27 de novembre del 2010

SIN ALIENTO

¿Qué sería despertarte en el desierto?

Sediento, ardiendo – tan lejos de nada.

¿Sería el oasis la redención?

Una alucinación - un mataesperanzas.

Caminar se te hace arduo

-¿desearías descalzarte en el hielo?-

y galopas con el grito en la nuez

-¿qué sentido tiene bramar al Sol?-

.

Libarías tu sangre si no quemase más que tu piel.

Cerrarías los ojos siguiendo.

Para oír los cláxones.

.

Miquel Black

dissabte, 13 de novembre del 2010

NO I NEVER

No es conceptual mi ser.
Como litio fundido – domado por la astucia de un ego mayor.
Borroso silvestre – aún.
Es la tierra quien me adora,
al cielo soy un repudiado.
Una constancia peligrosa –
pues la balanza no esta equilibrada –desconozco aún el valor!-
.
No es completo yo.
Gusta de vidrio frágil para el vino.
.
.
Miquel Black, novembre 2010

dimecres, 10 de novembre del 2010

DANZA

Vanidad – necesidad imperante.
Se entremezcla la gente en este corredor
de olor vagabundo.
-tropiezan unos sobre otros-
Desemboca el túnel en salón
de bestias bailando en el lodo,
barro y charcos, y me hundo.
En la danza de la muerte –desdeño a los cerdos-,
soy comida de los ciegos.
Maldito sin reflejo – yo paseo sin hoyuelos.
Zapateo y es el eco - el amante que sostengo
.
Black, Novembre 2010

diumenge, 7 de novembre del 2010

¿A QUIÉN LE CORRESPONDE ESCUCHAR?

¿Ser feliz o... saber? Hace tiempo que asumí la relatividad como el único filtro objetivo hacia el conocimiento. Como si llevase unas gafas de escepticismo, fui desglosando todo mi saber - o al menos aquél del que era consciente - para observar el origen minuciosamente. Me quedé corto, y se presentó una frustración moderada al darme cuenta que el saber iba a ser... incierto. Disponía de poco tiempo para advertir la magnitud del reto al que me afrentaba. Y si pretendía salir airoso, con pocos daños -mentales- sufridos, iba a tener que poner todo mi máximo empeño y coraje en expandirme y adaptarme al primer esbozo - aún amorfo - del que iba a, potencialmente, ser.
.
En este sentido, se me presentaron infinidad de preguntas más metafísicas que ontológicas, aunque con el patrón común de la confusión. Y tras un largo recorrido por el país de las maravillas de la mano de Alicia, el éxtasis y el trip-rock, llegué a aquella conclusión que, de una forma de la que justo ahora me doy cuenta, estaba relacionada con todo ello que estaba creando en mi interior: al fin y al cabo, todo es relativo. Y diciendo esto... empapando hasta tu último discurso de lo que supone esta afirmación tan generalista y facilona... te quedas tan pancho.
.
Y como un viaje en el tiempo, en perspectivas borrosas y en espiral, se juntaban este nuevo descubrimiento y la idea de gestación del Superhombre. Transvaloración, muerte del yo, relatividad, positivismo... y plaf! Como en el Big Bang, se juntó y creó a alguien que aún se pregunta a qué le ayuda saber - y de una forma desvergonzada y soberbia creer ser el único transportador de esta reliquia de la filosofía neofuturista y vanguardista- todo lo anterior si no va a respetar los límites de la vida en ningún caso, si no es bajo la supervisión del amor.
.
.
''A quién le corresponda'' expresa esta relatividad, este compendio que oscila aún en mi cabeza entre la incertidumbre y las expectativas. Como humo denso que espera condensarse y filtrarse en cada pensamiento, y echar raíz. ''A quién le corresponda'' es un canto sectario, más bien selectivo y exigente, a valorar solo aquello que merece ser valorado, a entender todo aquello que exprese una armonía en esta cosmovisión que yo, muerto o vivo aún en la racionalidad, voy pintando paso a paso. Es decir ''no me juzgues'' si no me vas a argumentar dejando atrás el sistema de valores. Es decir ''no me ames'' si no estás preparado a enfrentarte al cambio mental más grande que jamás hayas pensado presenciar. Es decir ''nada importa, ni siquiera la vida, y mucho menos la muerte''.
.
Miquel Black, novembre 2010

dilluns, 1 de novembre del 2010

Adiós, tiempo.